lunes, 9 de febrero de 2015

DIPLOPIA O VISION DOBLE



DIPLOPÍA O VISIÓN DOBLE
Diplopía o diplopia (del gr. διπλόος 'doble', y ὄψ, ὀπός 'vista') es la visión doble, la percepción de dos imágenes de un único objeto. La imagen puede ser horizontal, vertical o diagonal.1 Conviene no dejar pasar el síntoma de la diplopia, ya que no posee curación por sí sola, a menos no en primera instancia y generalmente suele ser un aviso (síntoma de alarma) de otra enfermedad de mayor gravedad.
Cuando desaparece al cerrar un ojo, tiene por lo general dos causas:
  • Parálisis de los músculos oculomotores, con la consiguiente desalineación de los ojos, formándose la imagen en distintos lugares de la retina en cada ojo o
  • Estrabismo.
Si al cerrar un ojo no desaparece la doble imagen, esta es causada generalmente por defecto de correlación entre las lentes del ojo.
  • Si al mirar con un ojo con visión doble, usando un filtro polarizado, se encuentra al girar el filtro que desaparece la doble imagen, esta se forma por birrefringencia en el cristalino.
  • En el caso de la doble imagen viendo con un ojo, es importante verificar la presión introcular, que está relacionada con el glaucoma ocular.
La diplopía también puede ir asociada a enfermedades de cáncer, como en el linfoepitelioma de cavum, en el que el nervio óptico puede verse afectado.
Diagnóstico
Si un paciente experimenta diplopía debe consultar a un médico urgentemente, que tras la exploración física pueden solicitar:
  • Test de Lancaster
  • Fondo de ojo
  • Análisis sanguíneo (para ver los niveles de glucosa en sangre)
  • Resonancia magnética
  • Tomografía computarizada
Asimismo, se le indicará al paciente evitar el azúcar y la sal hasta que se tenga los resultados del examen de laboratorio. También se le solicita al paciente la oclusión de un ojo, alternando un día cada lado. De esta manera se evita la visión doble, ya que casi siempre trae como síntomas mareo y dolor de cabeza.
La diplopía en sí misma no trae consecuencias para la salud, la visión no está comprometida ni tampoco la vida, pero las causas de esta enfermedad suelen ser de gravedad, por lo que se deben detectar a tiempo.

TRANSPLANTE DE CORNEA



TRASPLANTE DE CÓRNEA

La córnea es el lente externo transparente en la parte frontal del ojo. Un trasplante de córnea es la cirugía para reemplazar la córnea con el tejido de un donante y es uno de los trasplantes más comunes que se realizan.
 

Descripción

Usted probablemente estará despierto durante el trasplante, pero le aplicarán un medicamento para relajarlo. La anestesia local (medicamento insensibilizador) se le inyectará alrededor del ojo para bloquear el dolor e impedir temporalmente el movimiento de los músculos oculares. 
El tejido para el trasplante de córnea provendrá de una persona (donante) que haya muerto recientemente y que haya estado de acuerdo en donar su tejido. La córnea donada se procesa y se analiza en un banco local de ojos para verificar que su uso sea seguro en la cirugía.
El tipo más común de trasplante de córnea se denomina “queratoplastia penetrante”. Durante este procedimiento, el cirujano extirpará un pequeño pedazo redondo de la córnea. Luego, suturará la córnea donada sobre la abertura de la córnea suya.
Una nueva técnica llamada queratoplastia laminar se puede emplear para algunos pacientes. Durante este procedimiento, sólo se reemplazan las capas internas y externas de la córnea, en lugar de todas las capas. Esta técnica puede conducir a una recuperación más rápida y a menos complicaciones.

Por qué se realiza el procedimiento

Un trasplante de córnea se recomienda para personas que tengan:
  • Problemas de visión causados por el adelgazamiento de la córnea, generalmente debido a queratocono (cuando los tratamientos menos invasivos no son una opción).
  • Cicatrización de la córnea a raíz de infecciones o lesiones graves.
  • Pérdida de la visión causada por opacidad de la córnea, generalmente debido a distrofia de Fuchs.

Riesgos

Algunas veces, el cuerpo rechaza el tejido trasplantado. Esto se presenta en aproximadamente uno de cada tres pacientes en los primeros cinco años. Algunas veces, el rechazo se puede controlar con gotas oftálmicas con esteroides. Sin embargo, no siempre hay un riesgo de rechazo.
Otros riesgos del trasplante de córnea son:
  • Sangrado
  • Cataratas 
  • Infección del ojo
  • Glaucoma (presión alta en el ojo que puede causar pérdida de la visión)
  • Pérdida de la visión 
  • Cicatrización del ojo
  • Inflamación de la córnea
Los riesgos de cualquier anestesia son:

Antes del procedimiento

Coméntele al médico acerca de cualquier afección que usted pueda tener, entre ellas, alergias. Igualmente, coméntele qué medicamentos está tomando, incluso fármacos, suplementos y hierbas que haya comprado sin una receta.
Usted posiblemente necesite limitar los medicamentos que dificulten la coagulación de la sangre durante 10 días antes de la cirugía. Algunos son el ácido acetilsalicílico (aspirin), ibuprofeno (Advil, Motrin) y warfarina (Coumadin).
Usted puede tomar sus otros medicamentos diarios en la mañana de la cirugía, pero primero consulte con el médico. Igualmente, consulte con el médico si toma diuréticos o insulina o pastillas para la diabetes.
Será necesario que deje de comer y beber la mayoría de líquidos después de medianoche la noche antes de la cirugía. Puede tomar agua, jugo de manzana y café o té solo (sin crema ni azúcar) hasta dos horas antes de la cirugía. No beba alcohol 24 horas antes o después de la operación.
Use ropa suelta y cómoda el día de la cirugía. No lleve puesta ninguna joya y tampoco se aplique cremas, lociones ni maquillaje en la cara ni alrededor de los ojos.
Usted necesitará que alguien lo transporte hasta su casa después de la cirugía.
Nota: éstas son pautas generales. El cirujano puede tener exigencias o instrucciones específicas.

Después del procedimiento

Usted se irá para su casa el mismo día de la cirugía. El médico le dará un parche para el ojo para que lo use durante aproximadamente 1 a 4 días.
El médico recetará gotas oftálmicas para ayudar a que el ojo sane, al igual que evitar infección y rechazo.
El médico retirará los puntos de sutura en una consulta de control. Algunos de estos puntos se pueden dejar en el lugar hasta por un año o puede que no se retiren del todo.

Pronóstico

La recuperación completa de la vista puede tomar hasta un año, lo cual se debe a que la inflamación se demora en bajar. La mayoría de los pacientes que se someten a trasplantes de córnea que resultan exitosos disfrutarán de una buena visión durante muchos años. Pero, si usted tiene otros problemas oculares, esos problemas aún pueden reducir su vista.
A menudo, se pueden necesitar gafas o lentes de contacto para lograr la mejor visión. La corrección de la visión con láser puede ser una opción si usted tiene miopía, hipermetropía o astigmatismo después de que el trasplante haya cicatrizado por completo.

GLAUCOMA



El glaucoma es una enfermedad de los ojos que se caracteriza generalmente por el aumento patológico de la presión intraocular, por falta de drenaje del humor acuoso y tiene como condición final común una neuropatía óptica que se caracteriza por la pérdida progresiva de las fibras nerviosas del nervio óptico y cambios en su aspecto.
La mayoría de las personas afectadas no presentan síntomas en las primeras fases de la enfermedad; más adelante aparecen defectos en el campo visual y pérdida progresiva de visión. La aparición de estos síntomas puede significar que la enfermedad está en un punto avanzado de su evolución. Es inusual que exista dolor ocular en el glaucoma crónico, pero es frecuente en el glaucoma agudo (glaucoma de ángulo cerrado), el cual sí puede ocasionar intensos síntomas desde su inicio.1
Como se mencionó antes, uno de los principales factores que pueden influir en la aparición de glaucoma es la presión intraocular alta, aunque no existe una correlación exacta entre glaucoma y presión intraocular, pues algunas personas pueden desarrollar la enfermedad con cifras de presión intraocular consideradas normales y, sin embargo, en otras ocasiones existen cifras altas sin que se produzca ninguna repercusión ocular.
Existen varios tipos de glaucoma, cada uno de los cuales tiene un origen y una evolución diferentes, por lo cual la definición general anteriormente expuesta puede no corresponder a todas las formas de esta enfermedad. La mayor parte de los casos corresponde al llamado glaucoma crónico simple (glaucoma de ángulo abierto)

Clasificación

Según la amplitud del ángulo iridocorneal se puede clasificar en:1
  • Glaucoma de ángulo cerrado. Existe una disminución del ángulo iridocorneal, el cual está formado por la raíz del iris y la córnea. Suele cursar de forma aguda, con elevación brusca de la presión intraocular, dolor intenso, disminución de agudeza visual, visión de halos alrededor de las luces, enrojecimiento del ojo (ojo rojo), dilatación de la pupila (midriasis), náuseas y vómitos. Esto ocurre frecuentemente cuando la pupila se dilata, lo cual provoca en las personas con un ángulo iridocorneal cerrado un bloqueo de la red trabecular por parte de la zona exterior del iris. Esta situación requiere un tratamiento urgente e inmediato.
  • Glaucoma de ángulo abierto. El ángulo iridocorneal es normal. La evolución es lenta, no existen síntomas aparentes pero se deteriora progresivamente la visión, por lo que se le ha llamado «el ladrón de la vista».
Según el origen se clasifica en:
  • Primario. Si no existe otra enfermedad que lo cause. Dentro de este apartado se incluye el glaucoma crónico simple, que es la forma más frecuente de la enfermedad.
  • Secundario. Cuando existe otra enfermedad que lo origina. Dentro de este apartado se incluyen los siguientes:
Según el momento de aparición se clasifica en:
  • Glaucoma congénito. Es un problema poco frecuente que afecta al 0.05 % de la población. Los síntomas pueden aparecer en un periodo de tiempo comprendido entre el momento del nacimiento y los 3 años de edad. El 66% de los casos tienen afectación en ambos ojos.3 Existen diferentes tipos de glaucoma congénito, siendo el más frecuente el glaucoma congénito primario. Otro tipo de glaucoma congénito es la hidroftalmía. En otras ocasiones se asocia a un conjunto de anomalías de diferentes estructuras del ojo, como en la anomalía de Peters, el síndrome de Rieger, el síndrome de Axenfel y la aniridia.
  • Glaucoma juvenil o infantil. En la mayor parte de las ocasiones es de origen hereditario y se caracteriza por existir una anomalía ocular en el nacimiento responsable de un aumento de la presión intraocular (PIO). Con frecuencia se presenta dentro de los primeros tres años de vida. En el embrión el ángulo de filtración se forma por una hendidura entre los elementos corneales y los elementos del iris, cuyo crecimiento es lento. Una hendidura incompleta, la cual no permite el desarrollo normal del ángulo, impide la salida normal del humor acuoso y provoca el glaucoma infantil.
  • Glaucoma del adulto. Se desarrolla en la vida adulta.

Epidemiología

El número total de personas que presentan esta enfermedad es elevado, pues su prevalencia oscila entre el 1.5% y el 2% en los mayores de 40 años. Es una de las principales causas de ceguera irreversible en el mundo.
La forma más frecuente, que corresponde al 60% de los casos, es el glaucoma de ángulo abierto primario, también llamado glaucoma crónico simple.1
Según estimaciones realizadas por la Organización Mundial de la Salud a principios de la década de 1990, el número de personas en el mundo con presión intraocular alta sería de 105 millones, los nuevos casos de glaucoma identificados alrededor de 2.4 millones por año y el número de ciegos debido a esta enfermedad sería de 8 millones, lo que lo situaría como la tercera causa de ceguera a nivel mundial, sólo superada por la catarata y la oncocercosis. 4

Diagnóstico

Visión normal.
La misma vista con pérdida avanzada de visión por glaucoma.
Existen dos aspectos claves para sospechar el diagnóstico de glaucoma: La elevación de la presión intraocular por encima de 21 mm de mercurio y la presencia de una papila excavada. Cualquiera de estas dos circunstancias hacen probable el diagnóstico, especialmente si existen antecedentes familiares de la enfermedad y la edad es superior a los cuarenta años.
Una vez sospechado el diagnóstico, se pueden realizar otros estudios, como una exploración oftalmológica completa para comprobar la agudeza visual y observar todas las estructuras del ojo, tanto del polo anterior como del posterior y una campimetría o valoración del campo visual, para buscar la existencia de zonas ciegas o escotomas.

Tecnologías para el estudio del glaucoma

HRT: una nueva técnica de imagen que utiliza barridos de láser para obtener una tomografía del disco óptico. El acrónimo HRT procede del inglés (Heidelberg retinal tomograph) y significa tomografía retinal de Heidelberg. Existen varias versiones según el software utilizado y la resolución de la prueba.5
El HRT es una nueva técnica no invasiva que es capaz de evaluar la anatomía del disco óptico en tres dimensiones. Aporta información sobre los cambios estructurales del nervio óptico y hace posible el diagnóstico precoz y el seguimiento mediante imágenes del glaucoma. No obstante, esta tecnología se encuentra aún en fase de desarrollo y perfeccionamiento y presenta limitaciones en el momento actual (2010). No es un estudio de uso generalizado para la evaluación del glaucoma.6
Paquimetría: esta prueba sirve para medir el grosor de la córnea y de esta forma corregir errores de medición de la presión ocular dados por las diferencias de resistencia entre córneas delgadas y córneas gruesas.
Gonioscopia.
Gonioscopia: mide el ángulo iridocorneal y permite clasificar el glaucoma en sus dos formas clásicas, de ángulo abierto o de ángulo cerrado.
Ecografía de alta resolución: permite estudiar la estructura del ojo, de la cámara anterior, de los procesos ciliares y de la papila.
Biomicroscopía: utiliza un instrumento fundamental llamado lámpara de hendidura, que permite ver los detalles muy aumentados del ojo y examinar el fondo del ojo y la papila óptica en tres dimensiones con la ayuda de lentes especiales.
Tonómetro de aplanación: permite tomar la tensión ocular en milímetros de mercurio. Suele ir incorporado a la lámpara de hendidura. El tonómetro más empleado a nivel mundial es el tonómetro de Goldmann. Hay tonómetros que obvian el factor de error del espesor corneal.
Existe el Tonómetro de Pascal, el cual no tiene en cuenta el espesor de la córnea y de esa manera se obtiene una presión intraocular no afectada por este parámetro.
Perimetría en el glaucoma: su finalidad es comprobar la amplitud del campo visual. En un principio se solicitan perimetrías con intención diagnóstica y hay que utilizar estrategias y programas muy sensibles. Posteriormente se emplean las perimetrías con la intención de valorar la evolución de la enfermedad. Para ello se realiza la prueba a intervalos de tiempo regulares utilizando estrategias muy reproducibles y los llamados programas de progresión.7

Factores de riesgo

La forma más frecuente de presentación es el glaucoma primario de ángulo abierto, también llamado glaucoma crónico simple, que representa el 60% del total de casos. Este tipo de glaucoma no tiene relación con otras enfermedades del ojo y suele ser bilateral, aunque generalmente el grado de afección de cada ojo es diferente. Los principales factores de riesgo que hacen más probable su aparición son presión intraocular elevada, antecedentes familiares de glaucoma y edad superior a los 40 años.
Se consideran cifras de presión intraocular elevadas las superiores a 21 mm de mercurio. Cuando se da esta circunstancia, el riesgo de desarrollar glaucoma es muy alto. No obstante, la relación entre elevación de presión intraocular y el desarrollo de glaucoma no es exacta, ya que hay personas que mantienen sus ojos sanos a pesar de tener cifras de presión altas y otras en las que aparecen defectos del campo visual y alteraciones en la cabeza del nervio óptico con niveles de presión intraocular normales. Es lo que se llama glaucoma de baja tensión o normotensional.1
Cuando existen familiares de primer grado que presentan glaucoma, el riesgo de padecer la enfermedad es más alto que en la población general. No existe un patrón claro de herencia, pues parecen estar implicados diferentes genes. La frecuencia de glaucoma aumenta también con la edad, siendo el riesgo más alto al sobrepasar los 40 años, y se multiplica por 7 a partir de los 60. Otros factores de riesgo son el sexo masculino, la existencia de miopía o diabetes y la raza negra.
Por todo ello puede recomendarse el control de la presión intraocular de forma preventiva a las personas mayores de 40 años, sobre todo si tienen antecedentes familiares de glaucoma o presentan otras enfermedades, como la miopía o diabetes mellitus.
En otros tipos de glaucoma diferentes al glaucoma crónico simple, existen diversos factores implicados. Por ejemplo, se ha descubierto un gen variante, denominado LOXL1,8 que confiere un riesgo considerablemente grande de desarrollar glaucoma pseudoexfoliativo. La anormalidad consiste en una variación en la secuencia genética que ocurre con gran frecuencia en este tipo de pacientes. La variación está localizada en un intrón del gen que codifica a una enzima que produce elastina, involucrada en el depósito de material fibroso y que de algún modo facilita la aparición de este tipo especial de glaucoma.9 Estas son variantes de la enfermedad que no responden bien a los tratamientos habituales.

Tratamiento

Aunque la presión ocular es sólo una de las causas del glaucoma, reducir esta presión es el tratamiento más usado. Se cuenta con fármacos que disminuyen la producción de humor acuoso o incrementan su velocidad de reabsorción. El tratamiento es básicamente con fármacos que se aplican en forma de colirio oftálmico, siendo los procedimientos quirúrgicos para casos refractarios o complicaciones agudas.
Glaucoma crónico simple
  • primera línea: Betabloqueantes y análogos de prostaglandinas
  • segunda línea: trabeculoplastia láser
  • tercera línea: trabeculectomía (conectar el interior del ojo con el espacio subconjuntival)
Glaucoma de ángulo estrecho
  • Hipotensor tópico que no tenga efecto midriatizante
  • Manitol IV hasta lograr una PIO baja
  • Pilocarpina
  • Iridiotomía
  • Corticoide tópico

Medicación

La presión intraocular elevada se puede tratar con colirios que disminuyen la presión del ojo. Hay varias clases de medicamentos para tratar el glaucoma de ángulo cerrado. En el glaucoma de ángulo abierto, los más comunes son los beta bloqueantes (bloqueadores), como el timolol, y los derivados de las prostaglandinas.10 También se emplean diuréticos hiperosmóticos, como el manitol en crisis hipertensivas oculares e inhibidores de la anhidrasa carbónica.
Medicamentos utilizados en el tratamiento del glaucoma
Análogos de la prostaglandina
Beta bloqueantes
Simpaticomiméticos
Colinergicos

Uso de cannabis

El Cannabis medicinal ha demostrado en series de casos que reduce la presión intraocular de un 24%. Estas reducciones, sin embargo, son de corta duración y no mantenidas.11 La dificultad para su uso terapéutico se debe a su efecto psicótropo y a la escasa duración de su acción. Cuando se administra en forma de gotas, prácticamente el 90% se absorbe a través de la conjuntiva, por lo que su acción es sistémica y no local. Al ser el glaucoma una enfermedad crónica que precisa un tratamiento muy prolongado, los riesgos de dependencia y otros efectos adversos sobre el sistema nervioso central son muy altos y superan a los beneficios, por lo cual no se utiliza en la práctica médica, ya que existen otros medicamentos tanto tópicos como sistémicos más eficaces y seguros. Se están realizando estudios sobre la posibilidad de utilizar algunos derivados sintéticos del cannabis sin efectos sobre el sistema nervioso, pero se encuentran en fase experimental.12 El National Eye Institute (NEI) y el Institute of Medicine han realizado un detallado estudio sobre este tema, revisando todas las investigaciones científicas anteriores, y han llegado a la conclusión de que no existen pruebas científicas para recomendar el uso de cannabis a los afectos de glaucoma.13 El uso de drogas en general requiere una prescripción, y la distribución se realiza habitualmente dentro de un marco definido por las leyes nacionales y regionales de cada país.

Cirugía

Para tratar el glaucoma se usa tanto la cirugía láser como la tradicional. La trabeculoplastia láser sirve para tratar el glaucoma de ángulo abierto. Se utiliza argón o Nd:YAG en el láser que se aplica a la red trabecular para estimular la apertura de los conductos y así aumentar el flujo del humor acuoso. La iridectomía periférica láser se emplea en pacientes con glaucoma de ángulo cerrado. En ella, el láser apunta al iris para hacer una apertura en él. Esto abre una nueva vía por la cual el humor acuoso puede pasar desde la cámara posterior a la cámara anterior.
La cirugía convencional más aplicada en el glaucoma es la trabeculectomía. Mediante este procedimiento se crea un nuevo conducto por el cual drena el humor acuoso hasta el espacio subconjuntival. Una alternativa popular a la trabeculectomía es la esclerectomía profunda no perforante (EPNP).14
Existen otras técnicas quirúrgicas, que generalmente se reservan para glaucomas complejos o cuando han fracasado las técnicas habituales, como es el caso de los implantes de válvulas para drenaje del humor acuoso. El glaucoma congénito siempre requiere tratamiento quirúrgico (generalmente, una goniotomía), aunque pueden precisarse otras cirugías adicionales y/o medicación para controlarse.

Consecuencias del glaucoma

Aunque el glaucoma puede o no tener efectos significativos, una consecuencia habitual es la pérdida del campo de visión, que se puede detectar mediante la realización de una campimetría. La pérdida de visión del glaucoma afecta primero a la parte periférica del campo de visión. La pérdida de visión moderada o severa puede ser constatada por el paciente al poner a prueba su visión periférica. Esto puede hacerse tapando uno de los ojos y examinando la visión en las cuatro esquinas del campo visual en cuanto a claridad y nitidez, luego se repite la prueba con el otro ojo. Muy frecuentemente, el paciente no detecta pérdida de visión hasta que sufre “visión túnel”. Si la enfermedad no se trata, el campo de visión se irá cerrando más y más, se oscurecerá la parte central y finalmente degenerará en una ceguera total en el ojo afectado.
La pérdida de visión debido al glaucoma es irreversible, pero se puede prever o disminuir su progresión con el tratamiento adecuado. Si sospecha que puede tener glaucoma o que tiene factores de riesgos, es recomendable visitar al médico de familia o al oftalmólogo